“ISLAS DEL DELTA” en Argentina
El grupo “Islas del Delta”, formalmente constituido en 2002 bajo los auspicios de un programa destinado a fomentar el desarrollo de pequeñas y medianas empresas, está compuesto por productores con más de 20 años de experiencia en apicultura. En la actualidad, el grupo cuenta con el apoyo técnico y procedimientos de seguimiento y evaluación proporcionados por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación, así como también con los servicios de especialistas en veterinaria e ingeniería agrícola. “Islas del Delta” está invirtiendo en estos momentos para aumentar el número de colmenas y mejorar instalaciones con el fin de producir un mayor volumen de miel. Toda la producción se destina a la exportación.
En 2001 se iniciaron los procedimientos para la certificación orgánica de la miel, habiéndose exportado a Inglaterra en 2002 veinte toneladas de miel “de transición”. En 2003, luego de completarse los procedimientos de certificación, se exportó miel orgánica certificada a Canadá y Francia.
En marzo de 2003, en la IV Expomiel Maciá realizada en Maciá, provincia de Entre Ríos, la miel orgánica producida por el grupo “Islas del Delta” obtuvo el primer premio concedido a las mieles oscuras (“ambar”) argentinas.
Están situados en el distrito de islas que ocupan 430.000 hectáreas del departamento de Victoria, más exactamente en el área del pre-delta del río Paraná entre las ciudades de Victoria (provincia de Entre Ríos) y Rosario (provincia de Santa Fe). Victoria se encuentra a 440 km al norte de la ciudad de Buenos Aires. La zona, sujeta a inundaciones periódicas, tiene un suelo húmedo con ríos, corrientes y lagunas y una exuberante vegetación de pastos, plantas herbáceas, arbustos y árboles que alcanzan una altura máxima de 8 metros.
La especie predominante es la abeja criolla, producto del cruzamiento de los tipos diversos de Apis mellifera introducidos por los inmigrantes europeos y los gobiernos argentinos a partir de fines del siglo XIX. Entre los tipos más importantes se encontraban las abejas italianas y las abejas carnica (carniola).
La abeja criolla es de tamaño mediano y de color oscuro, muy trabajadora y relativamente agresiva. Se ha adaptado bien a las difíciles condiciones existentes en la zona. La producción media es de 50kg por colmena.
En el otoño (marzo, abril y mayo) el área sufre inundaciones del río Paraná. El clima es moderado y húmedo, con inviernos suaves y temperaturas promedio en verano de 28°C. La precipitación anual es de 1.200 mm, con lluvias predominantes en primavera y verano. Los vientos son suaves y provienen principalmente del este, con tormentas ocasionales. Debido a las inundaciones periódicas, las actividades económicas más relevantes son la pesca, la ganadería y la apicultura. No existen sembrados ni actividad forestal. La densidad demográfica es muy baja: sólo 0,02 habitantes/km2.
Los ríos son todos de agua dulce con una gran variedad de peces.
Las condiciones existentes favorecen el desarrollo de flora y fauna variada, con un alto grado de biodiversidad. Hay más de 300 especies de flora, entre ellas pastos, plantas herbáceas, arbustos y árboles. Se han identificado más de 80 especies originarias de flora adecuadas para la producción de miel. Estas especies tienen ciclos de crecimiento diferentes que cubren las necesidades de alimentación de las abejas durante todo el año, a excepción del invierno.
Entre estas variedades se destaca la especie conocida como Polygonum acuminatum o “Caa-tay blanco”, que da una miel ambarina dulce de alta calidad y que no cristaliza (67,7mm Pfund). La miel de Caa-tay tiene bajo contenido de glucosa y alto contenido de fructosa, siendo el cociente fructosa/glucosa de 1,69. El cociente glucosa/agua es también bajo: 1,39. Es importante observar, además, su alto contenido de proteínas, que oscila entre 0,8% y más del 1,0%. Estos valores son los que determinan la baja tendencia a la cristalización de la miel de Caa-tay. Al ser la miel líquida la preferida de los consumidores, no hay necesidad de someter a la miel de Caa-tay a proceso alguno de descristalización.
Además del Caa-tay blanco, hay otras dos especies similares aunque menos abundantes: “Caa-tay rojo” (Polygonum ferrugineum) y “Caa-tay lamedor” (Polygonum hidropeperoides). Su aporte de néctar complementa el del Caa-tay blanco, especialmente hacia fines del verano y principios de otoño.
El delta de Entre Ríos, en Argentina, es sin dudas una zona de excelentes condiciones ecológicas para la producción de alimentos orgánicos de alta calidad.
El acceso principal a los apiarios, situados en las riberas de ríos y arroyos, es por medio de pequeños barcos (de 15 a 30 toneladas). La necesidad de utilizar barcos para la cosecha llevó a los productores apícolas del Grupo “Islas del Delta” a trabajar conjuntamente con las autoridades navales y el Servicio Nacional de Seguridad Alimentaria (SENASA) con el objeto de definir las normas para el funcionamiento de plantas móviles de extracción de miel. Fue así que la primer planta de extracción de miel móvil autorizada para funcionar pertenece al Grupo y lleva el número de registro S-R-M-E-I 152.
El sistema de extracción se compone de un barco de extracción y otro barco de depósito. Este barco de depósito debe satisfacer las condiciones para el almacenaje y transporte de miel en tambores de 340kg de peso neto. Estos se llenan directamente en cada uno de los apiarios sin utilizarse ningún otro envase, de modo tal que la miel llega al consumidor sin procesos intermedios. Los tambores se identifican con el número de apiario, la fecha de cosecha, el peso bruto y neto, el número del tambor y el código correspondiente al Registro Nacional de Productores Apícolas.
Los apiarios se controlan dos veces al mes durante todo el año. La cosecha comienza hacia finales de diciembre y continúa hasta marzo. Los tratamientos sanitarios son los determinados por el Protocolo para la Producción de Miel Orgánica (Certificadora LETIS S.A. – www.letis.com.ar) y se implementan desde el comienzo del mes de abril. Se utilizan únicamente pesticidas orgánicos permitidos. No se emplean antibióticos de ninguna clase.
Los resultados que siguen a continuación surgen de un estudio técnico de miel de Caa-tay realizado en el Centro de Investigaciones Apícolas de la Universidad Nacional de Santiago del Estero por los especialistas Marcela García, Roxana Ramos y José F. Maidana.
Según lo indicado en la Tabla 1, el porcentaje de humedad es superior al límite de 18% establecido en el Código Alimentario Argentino, si bien se debe tener en cuenta que el máximo establecido para el Mercosur es de 20%.
El contenido proteico es alto, con valores que oscilan entre 0,2% y 0,6%, siendo esta una de las razones por las cuales la miel de Caa-tay no cristaliza. El valor de diastasa es normal: el Código Alimentario Argentino establece no menos de 8u. en la escala de Gothe. Los valores de conductividad son típicos de las mieles de néctar. En cuanto al contenido de azúcar, los valores obtenidos son superiores al mínimo de 65% establecido en el Código.
El cociente glucosa/agua indica una relación alta y significativa con tendencia a la granulación; un cociente de 2,1 o uno más alto determina la granulación rápida y total, mientras que los valores de 1,7 o inferiores corresponden a mieles que no sufren granulación. La miel de Caa-tay tiene un cociente de menos de 1,7. Este coecifiente de glucosa/agua es la razón principal de que la miel de Caa-tay no cristalice.
El cociente fructosa/glucosa fue utilizado con frecuencia en el pasado para predecir la tendencia hacia la granulación, pero actualmente ha sido reemplazado por el cociente glucosa/agua (que no requiere la determinación de valores de levulosa ni fructosa).
Los azúcares principales de la miel son la fructosa (valor medio 38,2% en una gama de 27,3%-44,3%) y la glucosa (valor medio 31,3% en una gama de 22,0%-40,8%). La miel de Caa-tay tiene valores bajos de glucosa y altos de fructosa, de modo que el cociente fructosa/glucosa es alto. Es la glucosa y no la fructosa la que causa cristalización. Por lo tanto y según el análisis efectuado, se puede concluir que la miel de Caa-tay (Polygonum sp.) constituye una alternativa excelente para el sector alimenticio y los consumidores que exigen miel líquida. La miel de Caa-tay no requiere calentamiento – procedimiento que destruye componentes vitales – puesto que, debido a sus características físicas y químicas, no cristaliza.
TABLA 1
% de humedad: 19,0%
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